La provincia de Neuquén enfrenta un verano inusualmente seco, que podría ser el más árido en un siglo, según informes del Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales. Ante esta situación, el gobierno implementa una estrategia integral que incluye monitoreo científico, inversiones en infraestructura hídrica y gestión preventiva. Análisis de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas muestran niveles de agua alarmantemente bajos, demandando entre 300 y 400 mm de lluvia para recuperar el sistema hídrico.
Se están realizando obras significativas en plantas potabilizadoras y redes de agua, enfocándose en la sostenibilidad. La comunidad es clave en el uso responsable del agua, vital para enfrentar este desafío ambiental continuo.