Desde Junín de los Andes, Jennifer Kpolikv Dávila transforma chocolate, frutos secos y sabores patagónicos en pequeñas historias a través de su marca, Mushinka Chocolates. Con más de 20 años en la chocolatería, Jennifer comenzó su emprendimiento en plena pandemia, buscando crear “chocolates de montaña”.
Su propuesta combina los ingredientes locales con influencias de su cultura cubana, ofreciendo un producto que representa tanto la Patagonia como su identidad. Además, su enfoque sostenible se refleja en el uso mínimo de embalajes, priorizando el chocolate como protagonista. Mushinka invita a los visitantes a llevarse un trozo de esta tierra en forma de chocolate, convirtiendo un simple recuerdo en una experiencia sensorial única.
Previous