En el norte de Neuquén, el legado vitivinícola florece con historias de misioneros y viñas que han perdurado en el tiempo. Chos Malal destaca como un centro histórico de producción de vino, incluso llegó a ser mencionado por el historiador Isidro Belver, quien indicó que botellas de este vino habrían estado en manos del Papa.
En 2014, el vino de la Bodega Desde La Torre fue regalado al Papa Francisco por un sacerdote de Andacollo, estableciendo un vínculo que permitió que el Vaticano reciba varias botellas anualmente. La tradición vitivinícola de la región se remonta al menos a 1892, con variedades adaptadas al clima local, como la “uva chilena” y la corinto blanca, reflejadas en trabajos de misioneros como Lino del Valle Carbajal.