Los guardaparques de Neuquén llevan a cabo actividades educativas con estudiantes, docentes y comunidades locales, promoviendo el conocimiento sobre la biodiversidad y la cultura regional. Las Áreas Naturales Protegidas (ANP) son espacios clave, no solo para la conservación de ecosistemas, sino también para el aprendizaje. A través de caminatas, talleres y charlas, se acercan a más de 25 mil personas al año, fortaleciendo el vínculo entre las comunidades y su entorno.
Una iniciativa destacada es el Área Natural Protegida Tromen, que desde hace dos décadas ofrece educación ambiental. En otras áreas, como Copahue y Chañy, las actividades incluyen restauración ecológica y la valorización de saberes locales. Además, los guardaparques capacitan a guías turísticos, enriqueciendo así la experiencia de los visitantes y promoviendo la conservación.