En 2025, el Gobierno de Neuquén destinó 8.700 millones de pesos en aportes no reintegrables para mejorar la infraestructura hídrica en toda la provincia. La iniciativa, impulsada por la Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales, busca garantizar el acceso al agua, el riego productivo y la protección contra eventos climáticos. Los fondos se distribuyeron equitativamente según las necesidades de cada región.

En la Confluencia, se priorizaron obras de abastecimiento de agua y drenajes, mientras que en el Norte se financiaron captaciones y almacenamiento para pequeñas localidades. En la región de Vaca Muerta, los recursos ayudaron a desarrollar proyectos sostenibles que benefician tanto a la economía como al medio ambiente. Esta política enfatiza la planificación técnica y la colaboración con los gobiernos locales para mejorar la calidad de vida de las comunidades.