El Gobierno de Neuquén ha decidido prorrogar la emergencia y el desastre agrario por seis meses debido a un histórico déficit hídrico que afecta a los productores de la región. Esta medida, implementada a través del decreto 862/2026, excluye los valles irrigados de Añelo y Confluencia. La emergencia está destinada a aquellos productores que cuenten con el certificado correspondiente, considerando el impacto en su capacidad productiva.
Informes técnicos de diversas entidades, incluyendo el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), han revelado una reducción significativa en los caudales de los ríos Neuquén y Limay, así como una escasa acumulación de nieve y precipitaciones, lo que agrava la situación agrícola en el territorio provincial.