Después de un temporal que afectó a Junín de los Andes, el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) ha comenzado la limpieza de una perforación saturada de sedimentos para restablecer el suministro de agua potable en varias zonas.

Además, como parte de un plan a mediano plazo, se están realizando obras para instalar dos módulos potabilizadores en el río Curruhué, lo que permitirá abastecer a 9,000 habitantes y demandará una inversión superior a 500 millones de pesos. EPAS solicita a los vecinos un uso responsable del agua mientras se normaliza el servicio y ofrece un centro de atención al usuario para resolver consultas.