El cóndor andino, símbolo de la Patagonia neuquina, es el ave carroñera más grande del mundo. Esta majestuosa especie, que puede volar hasta 7.000 metros, desempeña un papel crucial en el ecosistema al alimentarse de animales muertos, lo que ayuda a mantener el equilibrio ambiental. Sin embargo, está clasificada como vulnerable a nivel global y en peligro en Neuquén, debido a amenazas como el envenenamiento por pesticidas.

Para su protección, en mayo de 2023, el Gobierno de Neuquén y la Fundación Bioandina firmaron un acuerdo para declarar las Áreas Naturales Protegidas como Santuarios del Cóndor. Además, se realizan censos para monitorear su población, siendo el último en octubre de 2025, donde se registraron 130 cóndores. Puntos como el Mirador de Cóndores y La Puntilla ofrecen oportunidades únicas para avistarlos y apreciar la grandeza de la naturaleza patagónica.