Al norte de Neuquén, el Área Natural Protegida Domuyo alberga un paisaje único, dominado por el cerro Domuyo, la montaña más alta de la Patagonia con 4.709 metros. Este espacio de más de 92.000 hectáreas destaca por sus geiseres, fumarolas y aguas termales, que emergen en un entorno donde el frío y el calor coexisten. Durante el verano, las familias crianceras suben con su ganado, preservando un ciclo tradicional. En Aguas Calientes, los visitantes pueden disfrutar de cabañas y baños termales. Cada febrero, la Capilla de Ailinco se convierte en un punto de encuentro para una peregrinación a caballo, fusionando fe y naturaleza en un entorno espectacular.