El artículo de Nicolás Padín en la revista NEUQUENIA explora la expedición del Dr. Gregorio Álvarez a Colo Michi Có, un importante sitio arqueológico en Alto Neuquén. En la década de 1950, Álvarez, motivado por relatos de crianceros, se adentró en la Cordillera del Viento, descubriendo cientos de grabados rupestres a 1.830 metros sobre el nivel del mar. Estos petroglifos, lejos de ser simples marcas, fueron documentados y analizados por su significado cultural. El texto invita a entender cómo estos hallazgos son clave para el patrimonio arqueológico de la región. Para más detalles, se puede acceder al artículo completo en el sitio de ANIDE.