Francisco Martinenghi, un emprendedor neuquino, lidera el proyecto Punto Verde Gráfico, donde transforma botellas plásticas en filamento para impresoras 3D. Su objetivo es combinar creatividad y sostenibilidad, reutilizando materiales desechados, incluidos residuos electrónicos. Convertir una sola botella de 2.25 litros en 11.50 metros de filamento es solo el comienzo; su enfoque busca eliminar el desperdicio al reciclar tapitas y trozos de vinilos. Con el respaldo del Programa Impacta Neuquén, planea ampliar su producción y formar nuevos colaboradores. A través de su trabajo, Francisco propone una nueva forma de ver los residuos: como recursos para un futuro más sostenible.