Frank Lencina, emprendedor de 28 años, ha transformado su situación financiera gracias a un préstamo de 5 millones de pesos que le permitió fortalecer su negocio de alquiler de castillos inflables, “Inflalandia”. Originalmente, Frank estaba a punto de rendirse, pero al enterarse de una línea de crédito accesible, decidió invertir en su sueño. Actualmente, ofrece un catálogo diverso de inflables para eventos, generando una alta demanda, especialmente en fiestas infantiles. Su objetivo es construir la primera fábrica de inflables de la Patagonia. Este apoyo económico se enmarca dentro de un programa gubernamental que ayuda a jóvenes emprendedores, destacando la importancia de incentivar el desarrollo local.
Un crédito revitalizó su negocio de alquiler de inflables y se alista para la temporada de verano.
