En las alturas del norte y centro de Neuquén, vive el chinchillón, un roedor ágil conocido localmente como pilquín. Este animal, de hábitos diurnos y carácter confiado, se puede observar disfrutando del sol sobre rocas o dándose baños de arena. Vive en grupos familiares que se refugian entre grietas y rocas, protegiéndose de condiciones climáticas extremas. Su dieta se compone de gramíneas, hojas y frutos que encuentra en la estepa y montaña, a altitudes entre 2.500 y 5.100 metros. Aunque no está en peligro de extinción a nivel provincial, algunas poblaciones pueden verse amenazadas por la caza y la alteración del hábitat.
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