En Coyuco-Cochico, en el norte de Neuquén, se ha implementado una fábrica de bloques que facilita la construcción de viviendas a costos reducidos. Esta iniciativa, dirigida por la comisión de fomento, permite a los habitantes fabricar materiales para sus casas, además de generar empleo local. Cada persona puede quedarse con el 40% de su producción, mientras que el resto apoya a la comunidad. Así, se crea un ciclo positivo que no solo reduce costos, sino que también fortalece el sentido de pertenencia entre los vecinos.