La construcción del puente en la calle Anaya, en Neuquén, avanza con un 70% de ejecución. Este proyecto es parte de un plan integral para mejorar el escurrimiento de aguas y el saneamiento urbano. Las recientes vigas, fundamentales para la estructura, ya están en su lugar, permitiendo que la obra se desarrolle de manera efectiva.
El puente no solo facilitará el tráfico, sino que también permitirá la reapertura del brazo Todero del río Limay, cerrado desde 1972. La obra está diseñada para recuperar la funcionalidad hídrica afectada por la urbanización. Con una inversión de más de 6 mil millones de pesos, está a cargo de la empresa ARCO SRL, y se espera que esté finalizada en 2026.
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