Dulce Namuncurá, sobrina tataranieta del beato Ceferino Namuncurá, reflexiona sobre su legado y el desafío de preservar su historia en el Santuario Kultrún de San Ignacio, cercano a Junín de los Andes. Cada 26 de agosto se conmemora su nacimiento, gestando encuentros para recordar su vida, marcada por el compromiso social y la identidad mapuche.

Dulce se dedica a promover la historia y la espiritualidad de Ceferino, conectando con visitantes y jóvenes, resaltando su mensaje de servicio y unión cultural. El turismo religioso en la región invita a reflexionar y aprender, creando un espacio donde la fe y la cultura indígena se enriquecen mutuamente. Su labor busca hacer que el legado de Ceferino siga inspirando a nuevas generaciones, fomentando un sentido de comunidad y respeto.