Vaca Muerta, conocida por su riqueza en petróleo y gas, también es escenario de un ambicioso plan de saneamiento para Neuquén. Ante la paralización de 400 obras hídricas y un déficit histórico, el gobierno provincial ha decidido intervenir, evitando que estas iniciativas queden abandonadas, lo que pondría en riesgo la salud ambiental de los vecinos.

Un ejemplo significativo es Zapala, que recibirá su primer sistema de tratamiento de efluentes gracias a una inversión conjunta. Este enfoque se replica en localidades más pequeñas, resaltando la importancia del agua como recurso estratégico. Además, se han implementado mejoras en el mantenimiento de plantas de tratamiento y se proyectan más de 20 nuevas obras en los próximos años, financiadas a través de regalías hidrocarburíferas.