En Chos Malal, Rosita Martínez ha convertido su pasión por la naturaleza en un emprendimiento que destaca lo mejor de su entorno. Desde 2017, se ha formado en la elaboración de productos artesanales como jabones, cremas y mermeladas, utilizando hierbas locales como el llantén y jarilla. Su enfoque se centra en la producción a pequeña escala, con recetas simples que priorizan ingredientes naturales y bajos en azúcar.
Rosita también participa en ferias locales, donde comparte su trabajo y construye relaciones con la comunidad. Así, su emprendimiento no solo refleja su esfuerzo y dedicación, sino que también promueve la identidad cultural del norte neuquino.