El pasado sábado, aproximadamente 60 bomberos participaron en un simulacro de rescate en altura en un edificio abandonado en Neuquén. Esta actividad, parte de un curso sobre el uso de unidades escalantes, buscó mejorar las habilidades operativas de los bomberos en situaciones de emergencias reales. Durante el ejercicio, se evaluaron nuevos equipos, como una hidroescalera de 32 metros adquirida en mayo. Además, participaron crews de diferentes cuerpos de bomberos, promoviendo el intercambio de experiencias. El ministro de Seguridad, Matías Nicolini, estuvo presente para observar el desarrollo del simulacro, que también sirvió para evaluar protocolos de actuación y tiempos de respuesta.
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