Durante los días de calor, aumentan las consultas por Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETAs), que incluyen problemas como diarreas y gastroenteritis. La prevención es clave, y se puede lograr con hábitos simples como la buena higiene y la correcta manipulación de alimentos.
Es esencial respetar la cadena de frío al comprar y almacenar alimentos, separar crudos de cocidos, y lavarse las manos antes y después de manipular alimentos. Las carnes deben cocinarse completamente, mientras que frutas y verduras deben lavarse bien antes de consumir.
El agua siempre debe ser potable; en caso de duda, hervirla. Si experimentas diarrea que persiste más de 48 horas, consulta a un médico. Además, el Síndrome Urémico Hemolítico, que afecta especialmente a niños menores de 5 años, requiere atención inmediata si se presentan síntomas como diarrea con sangre o vómitos.